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Castillo de Ponferrada

Situaciónaire Historiaaire Bibliografíaaire Intervenciones

  • 1996 / 97
  • Objetivos
  • Resultados
  • Ficha Técnica

Intervenciones 1996/97 - Objetivos

Las obras de emergencia previstas por el Plan de Viabilidad del Castillo de Ponferrada (León) pretendían frenar el proceso de deterioro de los lienzos menos estables de la fortaleza, para lo cual se acometió la retirada de los escombros acumulados durante siglos de abandono en las rondas afectadas. Con ello se conseguía no sólo restar empujes a los lienzos en cuestión y restablecer su drenaje natural a través de las gárgolas originales, obstruidas por los escombros, sino también recuperar el nivel de uso histórico en los tramos correspondientes de cada ronda y la función primitiva de éstas como corredores de comunicación interna del edificio. El desescombro realizado según este planteamiento se llevó a cabo bajo control arqueológico, con el objetivo de garantizar la conservación de posibles estructuras enterradas y certificar que la cota recuperada en cada sector correspondía a niveles de uso históricos, documentando, además, las secuencias estratigráficas que pudieran aparecer.

Se intervino en tres zonas bien diferenciadas: el tramo de la Ronda Baja comprendido entre las torres de Cabrera y Malpica (ambas inclusive); el sector de la Ronda Alta situado entre la torre de Cabrera y el Cenador Alto del complejo palacial; y la Ronda del Sil en todo su recorrido, es decir, entre la torre de Moclín y el Cubo Viejo o del Duque.

De acuerdo con el plan diseñado para esta fase de las obras, en cada una de las zonas de intervención se ha retirado el estrato superficial de acumulación por abandono formado a lo largo de los dos últimos siglos, respetándose la superficie de los niveles de uso históricos más recientes. No obstante, algunos de los problemas planteados por el edificio exigieron, unas veces, la realización de sondeos en zonas muy concretas, y otras, la eliminación de determinados niveles de uso:

  • En la Ronda Alta, el relleno constructivo del último tercio del siglo XV fue perforado en un tramo de unos 6 m de longitud, frente a la puerta de acceso a la Sala de los Azulejos, para extraer de raíz una higuera que estaba causando daños importantes a la muralla y poder realizar el atado del lienzo en ese sector; ello nos permitió documentar la estructura constructiva de dicho relleno.
  • En el tramo de la Ronda Baja contiguo a la cara este de la torre de Cabrera se llevaron a cabo dos sondeos para liberar sendas aspilleras de la muralla baja original, que quedaban por debajo de la cota de uso respetada en el resto de la ronda; en ambos casos se ha documentado una secuencia estratigráfica clara que permite poner en relación varias de las etapas constructivas observadas en las murallas alta y baja.
  • En los pasos de la Ronda Baja bajo las torres de Cabrera y Malvecino se desmontaron los niveles de uso más recientes, respetándose uno de los atribuidos a época moderna, con lo que se conseguía, por un lado, liberar las mochetas de cierre de ambos pasos (de esa misma época), y por otro, recuperar íntegramente el acceso al interior de la torre de Malvecino, muy mermado por los sucesivos recrecimientos del nivel de uso de la ronda en ese sector.
  • En diversos puntos de la Ronda Baja, tres pequeños sondeos permitieron localizar tanto la atarjea de evacuación de aguas del patio suroccidental del Palacio, como restos de un suelo de cal fechable en el último tercio del siglo XV.
  • En la Ronda del Sil se practicaron un total de cinco sondeos, con el fin de recuperar otras tantas salidas de agua de la muralla, que habían quedado por debajo del nivel de uso respetado, ninguno de ellos, sin embargo, aportó datos significativos.

Paralelamente al desarrollo de la obra, se procedió al análisis estratigráfico de los lienzos interesados, si bien los inmuebles adosados al paramento exterior de la muralla baja en el tramo comprendido entre las torres de Cabrera y Malvecino imposibilitan por el momento la lectura completa de este último.

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