Primera intervención arqueológica en la Mina de ALMADÉN (Ciudad Real)

Minas de Almadén Añade un comentario

El final de la explotación minera en Almadén dejó sin utilidad un complejo minero de grandes dimensiones y un alto valor histórico e industrial. Por este motivo, se optó por crear un centro turístico bajo la temática de la minería del cinabrio y el mercurio, que consiguiese mantener las instalaciones en buen estado y mitigar el impacto económico negativo que para la población de Almadén suponía el cierre de la explotación.

La actuación arqueológica que se llevó a cabo en la Mina de Almadén se proyectó en dos partes muy diferentes:

1ª- Un seguimiento arqueológico estricto de los movimientos de tierras que se produjeran en el interior del Cerco minero, producidas por la apertura de zanjas de servicios. De este modo se trataba de documentar los restos arqueológicos del subsuelo y se impediría la destrucción de elementos significativos.

2ª- La excavación y acondicionamiento de ciertas zonas que, si bien cuando la mina se encontraba en activo, no tenían una función relevante, sí que la tuvieron en otro periodo de la explotación; y ahora que la mina se ha convertido en un elemento histórico, ha sido preciso recuperarlas por su valor histórico. Estas actuaciones se pueden dividir en cuatro áreas concretas:

A/ El Pozo de San Aquilino. Se trata del pozo más antiguo de la Mina y actualmente es el que tiene una maquinaria más tradicional. Por este motivo, era preciso acondicionarlo para su conservación.

Central eléctrica antes de su desaparición.

B/ La Central eléctrica. La primitiva central eléctrica, que fue destruida en 1970, se encontraba dentro de un espacio dedicado a jardines, por lo que se decidió descubrir parte de sus sótanos para así dejar constancia de un edificio que fue tan importante para el desarrollo de la minería.

C/ La recuperación de la calzada empedrada que comunicaba las puertas de Carros y de Carlos IV.

D/ La excavación de los alrededores del horno Bustamante, único conservado de este tipo de horno de alaudeles, restaurado en 2003.

Resultados: el resultado obtenido tras la intervención arqueológica cumplió el doble objetivo inicial:

- 1/ realizar un seguimiento de las zanjas de servicios, documentando los restos arqueológicos encontrados y para así tomar la decisión más idónea en cada momento. Que fueron desde la cancelación de la realización de la zanja que se había, su desvío o el desmonte de los restos encontrados tras su documentación en los casos imprescindibles,

- 2/ y la excavación puntual en varias áreas donde era preciso recuperar elementos patrimoniales de gran interés para explicar la evolución de la minería en los últimos siglos.

Restos del primitivo edificio de San Aquilino

Pozo de San Aquilino. Se trata del pozo más antiguo de la Mina, que al principio recibía el nombre pozo de La Grúa. Antes de la intervención, los alrededores del pozo se encontraban llenos de escombros y malezas, dando una muy mala imagen al conjunto.

En esta intervención se han sacado a la luz los restos del edificio que protegía al pozo antes de la construcción del castillete metálico, la planta del edificio que contenía la máquina de vapor del ascensor del pozo, así como, el hueco preparado para poner la maquinaria. También, en todo el área, se documentaron los restos del sistema de raíles utilizados para sacar las vagonetas con el mineral, y una caseta de pequeñas dimensiones que servía como refugio para los zafreros y como almacén de herramientas.

Central eléctrica. Frente al edificio de oficinas, que se pretendía que fuera el Centro de recepción de visitantes del Centro cultural, existía una explanada que servía de aparcamiento, y que tras la intervención que se proyectaba iba a convertirse en zona verde. El espacio coincidía con la planta de la primera central eléctrica construida en el complejo minero hacía 1920 y destruida  en 1970. Nuestra excavación sacó a la luz la planta completa del edificio, parte de sus sótanos y los huecos de la maquinaría.

Zona excavada de la antigua Central eléctrica

La central eléctrica, que funcionaba mediante motores diesel, marcó un punto de inflexión en la historia de la Mina unida a la creación del Consejo de Administración de la Minas de Almadén y Arrayanes en 1918, pues sería el punto de partida de una profunda transformación y modernización. Tras la excavación, se pidió que los restos de este edificio quedarán integrados dentro de la zona ajardinada.

Calzada entre la puerta de Carros y la de Carlos IV. El aumento de las carretas de bueyes cargadas de azogue hacia Sevilla hizo que se cambiase la ruta tradicional, llamada el camino de la Plata, por otra que aún siendo más larga era más cómoda y segura. Para que la Nueva Ruta del Azogue fuese un camino ancho y seguro se construyeron entre 1778 y 1796 diez leguas de camino empedrado con un gran número de puentes y alcantarillas, con la finalidad de que los arroyos y temporales no paralizaran el tránsito. Fue en este mismo periodo cuando se construyó la puerta de Carlos IV, que fue acabada en 1795.

Calzada junto a la cerca, entre las Puertas de Carros y de Carlos IV

En una limpieza realizada con anterioridad, se descubrió en la zona sur de dicha Puerta una calzada empedrada con cuarcita, en buen estado de conservación y que parecía que comunicaría con la puerta de Carlos IV.

Los resultados actuales han sido muy satisfactorios, ya que se descubrió un tramo de calzada de 55 m de longitud por 5,10 m de ancho, perfectamente empedrada con piedra mediana de cuarcita. La calzada presentaba una ligera depresión central para canalizar el agua de lluvia.

Horno Bustamante. Los hornos Bustamante son un tipo de horno inventados por Lope Saavedra Barba en la minas de azogue de Huancavelica (Perú) y traídos a Castilla, a mediados del S. XVII, por Juan Alonso de Bustamante.

Horno Bustamante o de aludeles

De un conjunto muy grande de hornos, en la actualidad, sólo se conservaba una pareja de ellos, con una restauración realizada en 2003. Dicha intervención había excluido su entorno, por lo que era preciso realizar una excavación en la zona más inmediata para que así se mostrara el conjunto tal y como era durante el S. XVIII.

Los hallazgos principales a destacar fueron:

A/ El sistema de aprovechamiento de los desechos de la cochura, mediante un sistema de canales subterráneos y un sistema de pilares de decantación.

B/ En la zona al oeste del horno se documentaron unos empedrados asociados al horno con un sistema de drenaje compuesto por canalizaciones y piletas de decantación, para recuperar el mercurio que se podía escapar al vaciar y limpiar el horno e incluso el mercurio que en forma de vapor se condensaba con la lluvia.

 

Escribir un Comentario

© 2017 WP Tema & Iconos por N.Design Studio
- lb2-blog
Entradas RSS Comentarios RSS Acceder