| Durante las cuatro campañas de excavación desarrolladas en Calatrava la Vieja entre los años 2000 y 2003 se produjeron, en cumplimiento del programa general de intervenciones presentado en 1991, notables avances tanto en el desescombro del perímetro amurallado de la ciudad como en los trabajos de excavación y documentación del interior del alcázar. Por lo que respecta al perímetro amurallado de la ciudad, en el momento de comenzar la campaña de 2004 éste se encontraba desescombrado en aproximadamente un 60 % de su longitud total, de modo que sólo permanecía virgen el tercio occidental de la muralla de la medina. En todo el tramo desescombrado, además, se habían alcanzado niveles de excavación cronológicamente homogéneos y se habían recuperado en buena medida los valores monumentales de la muralla, percibiéndose con cierta nitidez tanto la evolución general como la lógica estructural de los sectores exhumados. Por ello, se consideró suficiente el avance de la excavación en esta zona del yacimiento, y se decidió no continuar con la excavación de la muralla hasta que los trabajos de consolidación y restauración que ejecuta la Escuela-Taller de Alarcos no hayan garantizado la correcta conservación de los tramos ya desescombrados. En cuanto a las intervenciones arqueológicas a desarrollar en el alcázar, tras la campaña de 2003 se consideraron cumplidos, al menos por el momento, los principales objetivos marcados en relación con la construcción del futuro Centro de Interpretación del yacimiento en el interior de la iglesia de los calatravos: facilitar la comprensión de la distribución interna del alcázar y recuperar sus recorridos naturales para establecer un circuito de visita lo más coherente y completo posible, incorporando al mismo la propia sala de audiencias islámica. Dadas estas circunstancias, se optó por centrar los trabajos
de excavación de la campaña de 2004 en áreas
adyacentes al alcázar hasta ahora no suficientemente excavadas,
con el doble objetivo de obtener nuevos datos acerca de la historia
del yacimiento, y de incorporar nuevos elementos arqueológicos
a los recorridos de visita. Así, se acometió en
extensión la excavación arqueológica del
sector sureste de la medina, se inició
el desescombro de la coracha de abastecimiento al alcázar,
y se continuó con la exhumación —comenzada
en 1996 y proseguida en 1998— del arrabal septentrional
del alcázar, situado del lado de aguas arriba
de esa misma coracha. |